Mi bebé cumplió los 6 meses!!! Que emoción ya voy a poder ofrecerle comida!!!! Recuerdo que decía eso corriendo a comprar el baby-bullet, cuando otras mamás con experiencia me comentaban, «vas a extrañar dar solo leche» y que razón tenían! La primer señal de que vas a introducir nuevos alimentos a tu bebé es señal de que está creciendo y es inevitable sentir nostalgia… La segunda es que aquí tienes en tus manos la nutrición de una personita que depende de ti, una gran responsabilidad.
Sí, claro que emociona darle el primer alimento a tu bebé, pero no te adelantes! No sé trata de tí, si no de ella o él, hasta en los gustos. Porque me he topado mamás que me dicen «ay es que a mí el Chícharo no me gusta para nada, pobre mi bebé no le gustará como a mí» 👀
En fin, este tema es muy extenso y trataré de ser lo más breve y clara posible porque de aquí parte la maravilla de nutrir a tu bebé.
La alimentación complementaria (AC) se considera un proceso por el
cual se ofrecen al lactante alimentos sólidos o líquidos distintos de
la leche materna o de una fórmula infantil como complemento y no
como sustitución de esta. En los últimos años las recomendaciones
han cambiado numerosas veces, siendo notablemente diferentes
de los consejos recibidos por la generación anterior. (Lo pueden comprobar con las abuelas y sus remedios caseros 🙊)
¿Cuánto tiempo se recomienda mantener la lactancia materna de forma exclusiva?
Se recomienda mantener la lactancia materna (LM) de forma exclusiva durante los 6 primeros
meses de edad y, a partir de ese momento, añadir de forma paulatina el resto de los alimentos,
manteniendo la LM a demanda todo el tiempo que madre e hijo deseen. (No profundizaré en el tema de lactancia materna, solo se que es el mejor alimento que le puedes dar a tu hijo, si eres mamá primeriza y tienes dudas, busca redes de apoyo, o asesoras en ligas de la leche, no te quedes callada, infórmate.)
¿Por qué es importante esperar hasta alrededor de los 6 meses?
Para poder ingerir alimentos diferentes a la leche, es conveniente
que el organismo tenga la maduración necesaria a nivel
neurológico, renal, gastrointestinal e inmune.

Se considera que un bebé está preparado cuando adquiere las destrezas psicomotoras que
permiten manejar y tragar de forma segura los alimentos. Como cualquier otro hito del desarrollo,
no todos los niños lo van a adquirir al mismo tiempo, aunque en general estos cambios suelen
ocurrir en torno al sexto mes.
Se requiere:
❖ Presentar un interés activo por la comida.
❖ La desaparición del reflejo de extrusión (expulsión de alimentos no líquidos con la
lengua).
❖ Ser capaz de coger comida con la mano y llevarla a la boca.
❖ Mantener la postura de sentado con apoyo.
Que pasa si ofrecernos comida antes de esto?
Una introducción muy precoz de la AC puede conllevar riesgos
a corto y largo plazo. Si no hay disponibilidad de LM antes
de los 4 meses, se deberá utilizar únicamente fórmula
de inicio (tipo 1) como sustituto. Entre los 4 y 6 meses
no se han encontrado beneficios de la introducción
de la alimentación en niños amamantados y sí se ha
visto un aumento de las infecciones, tanto en países
en desarrollo como en países desarrollados. Por tanto,
la recomendación actual es esperar a los 6 meses para
comenzar.
A corto plazo:
❖ Posibilidad de atragantamiento.
❖ Aumento de gastroenteritis agudas e infecciones del tracto respiratorio superior.
❖ Interferencia con la biodisponibilidad de hierro y zinc de la leche materna.
❖ Sustitución de tomas de leche por otros alimentos menos nutritivos.
¿Por qué no se debe retrasar más allá del séptimo mes?
En ocasiones puede ocurrir en
niños que toman LM y que no han mostrado aún un interés activo por la comida, esta práctica es
inadecuada. Se desaconseja demorar el inicio de la AC por encima de las 26 semanas de edad, ya
que esto también puede aumentar el riesgo de problemas nutricionales, como el déficit de hierro.
❖ Carencias nutricionales, sobre todo de hierro y zinc.
❖ Aumento del riesgo de alergias e intolerancias alimentarias.
❖ Peor aceptación de nuevas texturas y sabores.
❖ Mayor posibilidad de alteración de las habilidades motoras orales.
¿QUÉ ALIMENTOS UTILIZAR Y CON QUÉ SECUENCIA?
Las pautas varían mucho entre regiones y culturas. No se deben dar “instrucciones” rígidas.
No hay alimentos mejores que otros para empezar, aunque se recomienda ofrecer de manera prioritaria
alimentos ricos en hierro y zinc. Asimismo, se recomienda introducir los alimentos de uno en uno,
con intervalos de unos días(3), para observar la tolerancia y la aceptación y no añadirles sal, azúcar ni
edulcorantes, para que el bebé se acostumbre a los sabores naturales de los alimentos.
Basada en la Asociación Española de Pediatría esta tabla muestra una orientación de introducción de alimentos (consúltalo con tu pediatra).
Efectivamente yo la seguí.


